dilluns, 31 de desembre de 2012


BONS PROPÒSITS vs PREJUDICIS


Els nostres propòsits per l'Any Nou.
Font: Internet
Demà comença l’Any Nou 2013.  Aquests dies són, típicament, dies de bons propòsits, de renovació, en els que vivim en l’esperança de canviar aquells aspectes de la nostra vida que no ens agraden.

M’atreveixo a dir que la majoria de persones de mitjana edat tenim un bon sac de coses que voldríem canviar. Que formen part de la nostra vida com herència del temps i l’entorn en què hem viscut, però tenen poc a veure amb els nostres valors reals, amb qui som en realitat i amb la nostra vocació particular.

Quan era adolescent  i a l’escola ens parlaven de ‘vocació’ tothom entenia que es referien a ‘vocació religiosa’. El món es dividia en els que ‘havien estat cridats’ per Déu, pels quals Déu tenia un destí i una missió, i ‘els altres’, els quals formaven la gran ‘massa’, sense cap missió especial a realitzar i sense cap camí marcat, a banda de trobar feina i formar una família. Si els anys m’han ensenyat alguna cosa és que això és rotundament fals. No hi ha cap persona al món sense la seva pròpia vocació, els seus propis anhels, i el no lluitar per ells, el no viure en conseqüència, porta clarament a sentiments de no realització  i d’infelicitat. No sé de cap persona que hagi viscut d’acord a ells i se’n penedeixi, i no en conec a cap que, havent-los esquivat, no se’n penedeixi.

Florence Nightingale. Font: Internet
Potser l’obstacle més important a l’hora de deixar-nos portar pel nostre jo interior i els nostres anhels estigui en els prejudicis, ben arrelats en les nostres ments: no sóc capaç, sóc massa gran, això no fa per mi... Per això m’ha impactat sempre molt la figura de Florence Nightingale. Florence Nightingale és coneguda com la fundadora de l’infermeria moderna i per ser una innovadora en l’àmbit de l’Estadística sanitària. La seva biografia (http://es.wikipedia.org/wiki/Florence_Nightingale) és simplement fascinant. Què feia ella, una noia de classe alta en l’Anglaterra Victoriana, dient que volia aprendre matemàtiques i dedicar-se a la infermeria (feina no considerada en absolut  pròpia d’una persona de la seva condició social)? Ho tenia tot en contra per portar a terme el que ella creia la seva vocació, però la tenacitat va ser més forta que el que en principi podia ser el destí. Tal i com ella va dir:

‘L’important no és el que ens fa el destí, sinó el que nosaltres fem d’ell’.

Florence Nightingale va aconseguir fer realitat la seva vocació i els seus anhels. Us desitjo un molt Bon Any 2013 i que, com ella, ens deixem portar pel nostre jo interior i aconseguim fer realitat els nostres propòsits i els nostres anhels més profunds!

Font: Internet

FELIÇ 2013!


4 comentaris:

  1. Moltes gràcies! por los preciosos deseos que nos dedicas. ¡Ojalá sean!

    Tengo una arraigada costumbre de preguntar a todo el mundo que conozco, cuando me siento con confianza suficiente, qué querían ser de mayores cuando eran pequeños y, desafortunadamente, son muy pocos los casos en que existe relación entre pasado y presente.
    También he leído diferentes estudios que demuestran cómo se reduce el abanico de opciones en oficios y profesiones entre los adolescentes con respecto a los niños. Y cuántos jóvenes aspiran a ser funcionarios, me parece tan triste... No puede ser, me he dicho siempre, es imposible que sea verdad que tantos quieran ser funcionarios, y esto ocurría antes de la crisis; sin embargo yo no lo conocí entre mis compañeros y amigos cuando era chaval, ¡ni un caso!
    Este asunto es tabú para muchas personas; a cuantos jóvenes me han querido escuchar, dentro y fuera de la familia, les comentaba que en realidad, esto del trabajo no era tan complejo: si hemos de pasar la mayor parte de nuestras vidas en él, al menos, hay que hacer algo que nos guste o la vida será un infierno, por mucho dinero que nos paguen por traicionarnos.
    ¡Saludos!

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  2. Efectivamente, poca gente es de mayor lo que quería ser de pequeño. Muchas personas dicen que es que 'los niños cambian mucho de opinión' pero yo tengo la teoría que nuestra 'vocación', nuestras aptitudes, gustos y tendencias, están marcadas desde muy pequeños. La diferencia es que a los 10 años uno es libre de decir lo que realmente quiere ser, pero a los 18 ya se está 'intoxicado' y guiado por el entorno, por lo que éste dice que son nuestras aptitudes y deberes. Entonces mucha gente deja atrás 'los sueños de infancia' para convertirse en la persona madura que creen tienen que ser. Creo que no es hasta los 40 que mucha gente vuelve a despertar, después de vivir años como 'viviendo la vida de otro', según valores que no encajan con la propia manera de sentir. Pero... ¡cuántos miedos tenemos! Y también ¡cuánta satisfacción da superarlos paso a paso! Cuando comencé a estudiar Farmacia como segunda carrera pensé que era la única persona en el mundo que hacía esto... pero hay más gente, gente con su carrera y su vida que en algún momento también querían 'algo más', abrir su abanico de conocimiento, y conocer estas personas me ha reportado mucho. Al igual que descubrir que gente a la que no había visto nunca 'sensibilidad',...comienza a leer libros o a escribir o hasta querer abrir un blog, como saliendo de su 'coraza'...
    Desgraciadamente con la crisis hay mucha gente que, queriendo abrir sus vidas a sus anhelos más profundos, no tienen oportunidad, pues están completamente atrapados en una situación económica desastrosa e injusta, pagando los platos rotos de una gestión pésima de gobierno. Aquí la decepción, el cansancio,... se hacen muy evidentes.
    Me ha sorprendido la expresión 'querer ser funcionario'...¡En casa lo somos! Médicos, profesores, policías,... lo son. Es verdad que aspirar simplemente a 'ser funcionario' es triste, pero siendo prácticos... a cualquier madre de familia, si su profesión le permite acceder a serlo, se lo recomendaría. Al menos, hasta ahora, porque es verdad que no sabemos qué recortes nos irán viniendo. Saludos!

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    1. Completamente de acuerdo con lo que dices, Elisa. Tanto mi hermana como yo tuvimos mucha suerte con mis padres en este sentido, nunca intentaron dirigirnos por uno u otro camino. Nuestra abuela paterna, sí, quería que fuésemos monja y cura respectivamente pero su influencia la contrarrestó mi padre muy bien porque él quería ser militar y ella lo metió en un seminario de niño -a punto de cantar misa lo dejó-; también nos contó muchas veces que él conocía a muchas personas que eran abogados, cuando en realidad querían ser médicos y viceversa, etc. Y que eso era una desgracia para toda la vida, una especie de condena, así que tuvimos entera libertad para elegir. Lo que tú estás haciendo es tan poco común como admirable, he conocido otros casos, pero desde luego sois una minoría; que una persona adulta, con familia (y mujer...), con un “buen empleo”, decida cambiar de rumbo, y lo haga, tiene mucho mérito.

      Que conste que no tengo nada contra los funcionarios, pero sí contra ese “quiero ser funcionario” porque es algo abstracto en lo esencial que de concreto sólo tiene la generalizada y falsa creencia de que “ganan un buen sueldo y no hacen nada”. Sí me agrada oír: quiero ser policía, o bombero, o médico, maestro, etc. Y, vale, para ello hay que ser funcionario, pero es un medio no un fin.

      Estoy seguro de que cuentas con el ánimo y aplauso de un puñado de personas -por lo menos-, me sumo a ellas.
      ¡Saludos!

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    2. Sobre lo último que has dicho, es curioso que cuando alguien hace algo 'raro', fuera de lo común, tiene mucho miedo de la reacción de los demás, que se imagina será negativa. Pues lo curioso es que no es así, la gente se alegra de que 'alguien haga eso' y muchos te dicen que ellos también quieren hacer una segunda carrera, o un máster... es como si se alegraran de que les abres camino.
      Es un hecho evidente que a los 40 la mayoría de profesionales tenemos ganas de aprender 'otras cosas nuevas', después de años desplegando nuestras habilidades en la misma área. Sientes que sólo sabes de una cosa, que eres analfabeto en muchas otras y que quieres y necesitas aprender. ¡Es realmente un gran momento para aprender e instruirse de nuevo! O al menos, eso creo yo. Saludos y gracias!

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